viernes, 3 de febrero de 2017

Cañí

Será la falta de tu orgasmo la que me repercute, una droga recetada que no le conviene al mundo; estoy segura de que sigues siendo llama e incendio, dolor y caricia, y te aseguro que hacemos grandes esfuerzos por no nombrarte, si yo lo hago, que sea bien, porque se da por hecho que el resto no.
Si me vieras, si te viese, dirías que me ha crecido mucho más el pelo, como a tus mujeres, entre palmas y flamenco.
Si te viera seguiría muriendo de miedo, te amaría como siempre, te odiaría como intento hacerlo.
Sigo con las rosas, siguen en ellas cautivas, siendo tres, como fueron...
No hay nada muerto en mí, sólo yo, sola yo ... te encantaría.
La jaula dicen que se borra y en cada una de las 24 h yo respiro menos, más presa...
He soñado con la remisión, volverme fugitiva y encadenarme a tu libertad provisional, vomitar si hace falta fandangos, construirme una tumba ante la pestañí.
Quiero disolverme en el viento para sentir que ni tú ni el aire me hacéis falta; aún la penetración sigue siendo herida cuando no existe, cuando tú, por ningún bien te ausentas.
Reclamo ante lo inexplicable el regreso porque, esto es fuego, y como fuego... ¡quemas!

2 comentarios:

  1. Si me vieras, si me vieses, dirías que me han crecido mucho las cejas, por falta de mujeres y ni un solo pelo y ni una sola trenza...
    Si hay algo muerto parece que la muerte le sienta bien a los artistas. Los que apestan a cadáver es que están demasiado vivos para las moscas...
    Una fugitiva tiene que ponerle color a sus noches, dejar el orgasmo en los andenes, sin billete y ocasionalmente también sin billetera. ¿Por qué no se disuelve él en lo impenetrable y hacemos una ecuación con su nombre?
    No se explica la falta que nos hace regresar a los incendios, pero ahí ya hemos estado y se ha consumido todo.

    ResponderEliminar
  2. Soy fiel seguidora del concepto poético "versos fatuos y enterrados" quizá por el empeño a la resurrección de las letras, sin embargo nunca yacentes, tampoco muertas... intercambiar el fuego por una dual construcción... te veo, nos observamos y es en el intercambio la belleza del recreo y convencimiento... un fiel aprendizaje.

    ResponderEliminar