Había casi decidido no escribir a ciencia cierta diario de peripecias, rutinas, llantos o cotidianidades propias a mi persona, por lo menos durante un tiempo... estuve valorando con qué tipo de escritos es más recíproco el lector/A o el escritor/a vecino/a, amigo/A y rival (sí, no vamos a ser hipócritas; entre los/as que cultivamos las letras siempre existe una profunda y abismal omnipotencia por aquello de destacar ya sea hasta en el más conocido de los anonimatos...hay que reconocerlo, somos inconformistas y competentes) y si con esto también he de sincerarme lo haré sin ningún pudor... me resulta en ocasiones indigesta la lectura de aquellos escritos tan extremadamente decorados de esa imaginaria fidelidad amorosa, empalagosa... lo correcto sin dudarlo llega a manifestarse como colapso de lo inoportuno: a mi modo de ver, y juzgar ante mis gustos y opiniones personales, no sirva esto de imprudente crítica ante nada ni por nadie... cualquier minúsculo esfuerzo por encadenar letras ya es digno de alabanza, vaya esto por delante.
De cualquier modo, y aunque para algunos y para muchas casi 26 bragas vayan a ser cumplidas en mi cajón de nacimiento este mes sirvan de poca experiencia ante la lingüística y la capacidad literaria, siento decir que mucho es el camino ya recorrido por editoriales, periódicos, radios, diarios independentistas nacionales, suplementos, reconocimientos, tertulias y otros menesteres que atañen a la creación pero que tampoco hoy ni ahora son cumbre ni cúspide para especificarlas... ya tendré tiempo para recrearme, apuntar o lamentarme, serán ustedes los que juzguen cuando muestre esas versiones.
Preámbulos sin importancia, vuelvo al principio y continúo con lo que anteriormente decía... son las cinco de la tarde, el insomnio casi crónico me sirve de soga y la ansiedad cada vez somatiza y se agudiza en mí,desencadenantes por momentos difíciles de controlar... dieron las cinco de la madrugada y ya estuve debatiendo con el colutorio y su sensación de frescor bucal, poco después y para mermar la angustia, esa tolerancia de toda mujer por tapar alguna que otra imperfección pasajera facial y comenzar a aplicar ciertos "potingues" en el rostro, me adornaba.
Lo crean o no volví con desánimo aunque agotada al lecho del colchón, pero de nada sirvió, las crisis de ansiedad no piden permiso, así que regresé para dotar a las frías baldosas con la presencia de estos pequeños pies que no sé a quién corresponden con mi 1,73 cm de altura.
Hice tiempo, sentí llegar al estómago todo menú diario de medicinas y algunos placebos... y con esas me dispuse a barrerme entre la lluvia madrileña, sin no olvidar mencionar mis dos dispositivos telemáticos, que para ser precisa... mejor recluirse en el hogar antes que esperar la efectividad de uno de ellos, cualquier instancia, calle, cruce, rincón o gran almacén servirá para alertar de que algo está pasando y se está considerando incidencia, peligrosidad o delito, ya sea para la víctima o para el agresor, en el caso de que funcione correctamente y "los del otro lado" extremen precauciones y vigilancia para avisar de manera instantánea, lo que en demasiadas ocasiones no ocurre o si pasa será erróneamente... como "anécdota" acudí a uno de los comercios e instancias de la compañía Movistar y frente a la buena conexión de estos establecimientos, mi dispositivo empezó a pitar con señal alarmante, lo que me obligó a salirme fuera del lugar ante la mirada atónita de todos los comerciales y usuarios que allí se encontraban...sonreí, ya me acostumbro... es la muestra del día a día de la V.G que nos recuerda a ambas partes el proceso en el que estamos involucrados y sumergidos.
Pese a ello y aún haciendo estragos la falta de sueño, presiento que hoy será una tarde-noche en su compañía, la de ustedes... aquellos/as que muestren un poquito de su atención, que compartan un poquito de su tiempo, aprecio, desprecio también, lo acepto :) ... sea lo que vaya a ser... la presencia se agradece:)