"Con el tiempo aprendes la sutil diferencia que hay entre tomar la mano de alguien y encadenar un alma" JLB.
miércoles, 1 de febrero de 2017
Es Febrero: Soy Yo.
"Con el tiempo aprendes la sutil diferencia que hay entre tomar la mano de alguien y encadenar un alma" JLB.
..Algo que Ladrar
Cuando la sangre es perpetua
Adorna
Siempre al pie de una tumba
Contempla
Se halla en el paseo de hayas, coronas y ofrendas
Entierra
Le sonroja lo perenne de la hoja
Una brisa caduca
Ópalo o Aguamarina...iris de clítoris y jauría de la sed, del hombre...
En la arista de su almacén insiste la historia, vive en la desventura... el candado de la mejilla.
Sacerdotisa al pie de la nieve, congelada, huérfana, enferma. Tuvo más de lo que ahora posee, y eso es nada, aislada ante el claustro de arlequines y títeres sin modestia, con olvido, autista de lo de ella.
El río padece de su fiebre y se ausenta en la desembocadura de cualquier aliento y esperanza: se derramó en las noches de guerra e inexistencia, desenterró paisajes eclesiásticos.
Suda en sus manos el desgaste de una cuerda tal vez invisible.
La posibilidad de saber que existe una tardanza en lo que se consagró.
Volver a la lengua, arder enjaulada.
Por mucho que en el techo se solidifique un mismo llanto.
Adorna
Siempre al pie de una tumba
Contempla
Se halla en el paseo de hayas, coronas y ofrendas
Entierra
Le sonroja lo perenne de la hoja
Una brisa caduca
Ópalo o Aguamarina...iris de clítoris y jauría de la sed, del hombre...
En la arista de su almacén insiste la historia, vive en la desventura... el candado de la mejilla.
Sacerdotisa al pie de la nieve, congelada, huérfana, enferma. Tuvo más de lo que ahora posee, y eso es nada, aislada ante el claustro de arlequines y títeres sin modestia, con olvido, autista de lo de ella.
El río padece de su fiebre y se ausenta en la desembocadura de cualquier aliento y esperanza: se derramó en las noches de guerra e inexistencia, desenterró paisajes eclesiásticos.
Suda en sus manos el desgaste de una cuerda tal vez invisible.
La posibilidad de saber que existe una tardanza en lo que se consagró.
Volver a la lengua, arder enjaulada.
Por mucho que en el techo se solidifique un mismo llanto.
lunes, 30 de enero de 2017
La culpa sangra. Cuando no me visites,lubrícame despacio.
Hay un insomnio en mí donde cualquier pecho naufraga; la decadencia de un murmullo ante el silencio de lo hiriente, del juzgado... reunir cuartos y cajones, con cojones, es envidia... y la comandancia del hambre y de la pobreza, un lecho parricida en las alturas.
Todo uniforme asustaba, sin espejo no es Alicia y sin excepciones los laberintos serán Borges.
Examino y se ausentan los ansiolíticos, por el abuso, y aún me visitarán más...
Sólo el resplandor de la niebla enriquece la silueta de lo extraño y conocido.
Legislo letras, así, de acordes desordenadas, de ideas inoportunas, nada entrañables.
Es Enero, que se agota en lo que acaba, ya no vuelve... y algunos burdeles, que manchan familias, que satisfacen pulpa y semen.
No me engaño, mora en mí la intranquilidad del acto, ese que desea ser cometido y no apelado...
Son más horas que mañana... y aún no hemos desaparecido.
Mercheras, Sultanas, mestizas, canasteras de los proverbios y cantares donde marchitar tres rosas al filo de una tregua romaní.
Todo uniforme asustaba, sin espejo no es Alicia y sin excepciones los laberintos serán Borges.
Examino y se ausentan los ansiolíticos, por el abuso, y aún me visitarán más...
Sólo el resplandor de la niebla enriquece la silueta de lo extraño y conocido.
Legislo letras, así, de acordes desordenadas, de ideas inoportunas, nada entrañables.
Es Enero, que se agota en lo que acaba, ya no vuelve... y algunos burdeles, que manchan familias, que satisfacen pulpa y semen.
No me engaño, mora en mí la intranquilidad del acto, ese que desea ser cometido y no apelado...
Son más horas que mañana... y aún no hemos desaparecido.
Mercheras, Sultanas, mestizas, canasteras de los proverbios y cantares donde marchitar tres rosas al filo de una tregua romaní.
jueves, 19 de enero de 2017
.ANORGASMIA
Las ansias del marfil reencarnado nunca ocuparon el lugar del diamante anodino:
Siempre que te sangro ahorco la cabeza
Siempre que te extraño sorbo a tientas una piel inexistente.
Mañana fraguaré en la cloaca de una barriada
Con espanto reconoceré haberme enamorado de tus calles
Aún perdida sigo aguantando la abertura de estas piernas,
El espacio, yacente, siente el frío de la espera.
Lubrico en sábanas malgastadas por tu tiempo,
Ayuno el pálpito del prepucio,
Muerdo yugulares caducas y ajenas;
No, eso no sucede.
Desempolvar cuentos en tu nombre,
Agrietar sudores de chabola, recordarlos
Y esperar a que vuelvas al desastre
Donde los dos supimos satisfacernos.
Siempre que te sangro ahorco la cabeza
Siempre que te extraño sorbo a tientas una piel inexistente.
Mañana fraguaré en la cloaca de una barriada
Con espanto reconoceré haberme enamorado de tus calles
Aún perdida sigo aguantando la abertura de estas piernas,
El espacio, yacente, siente el frío de la espera.
Lubrico en sábanas malgastadas por tu tiempo,
Ayuno el pálpito del prepucio,
Muerdo yugulares caducas y ajenas;
No, eso no sucede.
Desempolvar cuentos en tu nombre,
Agrietar sudores de chabola, recordarlos
Y esperar a que vuelvas al desastre
Donde los dos supimos satisfacernos.
domingo, 15 de enero de 2017
PERTENECÍ
Ahora que aplauden aparentemente vestidos, ahora que ensalzan la idea del resurgir de la fiera...y ese cáliz anal que convierte la no virginidad de un orificio, se estrecha; entran en el éxtasis de una doméstica rutina y ruina con su pañuelo, las rosas, las tres...
Alguien que me lea sabrá de lo que le hablo, no bailan ni hacen justicia ante los brotes de un canto y sus volantes.
Todos festejan el costado partido, las camisas rajadas... resulta ancestral la alabanza por aquello que se cree lícito.
Tanta es la costumbre que a todo se dispara, eran enfermos entre subsuelos de riquezas escondidas... tan ilegal la ligereza de su raza, cuando las cadenas azotan cualquier mejilla contraria.
Así pasó el escarnio, entre alborotos, norias y sabandijas...
Su cabello negro lo amaba pero la blancura de senos opuestos le estremecía.
Haremos uso de la libertad en cualquier cabecero roto, donde la penetración es eucaristía.
Alguien que me lea sabrá de lo que le hablo, no bailan ni hacen justicia ante los brotes de un canto y sus volantes.
Todos festejan el costado partido, las camisas rajadas... resulta ancestral la alabanza por aquello que se cree lícito.
Tanta es la costumbre que a todo se dispara, eran enfermos entre subsuelos de riquezas escondidas... tan ilegal la ligereza de su raza, cuando las cadenas azotan cualquier mejilla contraria.
Así pasó el escarnio, entre alborotos, norias y sabandijas...
Su cabello negro lo amaba pero la blancura de senos opuestos le estremecía.
Haremos uso de la libertad en cualquier cabecero roto, donde la penetración es eucaristía.
Quiso recompensas.
.el becerro no se salva
...he hablado de atesorar un astro, la luz me falta:
Fríos pinos, ausentes córneas;
Cederé al antifaz que formula el sol
El calor bochornoso de una luna
La herida taciturna nos señala
El bostezo de una vida arrepentida.
Colgaré de entre las piernas navajas
Acuchillaré desangrados pechos ,ramos y encinas.
Un parto es un aliento
Así mismo, la muerte sigue siendo una advertencia sanguínea.
jueves, 5 de enero de 2017
Agotada Maestría
He perdido el sabor de Diosa para dejarlo en simplemente sabor; quieren algo mis papilas gustativas y no es de mí...cada día me castigo por haber perdido esa mano diestra en las conquistas, no parezco yo, son otras.
Las mañanas o las horas son albergues donde replantearse si seguir o no con el procedimiento, por lo menos evitar que todo este castigo siga agrietando mis manos.
Cuando alguien se siente incomunicado, cuando a alguien algo le falta, es un hecho.
Brota de mí la lápida fría y su epitafio invernal; memorizamos cada trayecto que un día nos llevó a malos gestos, a arduas cicatrices.
Y cuando llevas a cabo una decisión de tal altura, pasadas las horas, bostezas, no por cansancio sino por somnolencia y jerarquía en haberlo evitado, ahora la duda es del posible "perdón"; pero de qué perdón he de hablar si no soy yo la de la culpa, no hay garantías.
Me vuelvo casi famélica donde antes era algodón y casi azúcar, el brillo de porcelana enjaulado en falsa hombría.
Parece que no tiene miedo, no anida en él la posible y futura condena, y yo mientras sigo masajeando versos a ver si así se me pasa el dolor de poleo y menta.
Siento que soy indescifrable, o quizá nadie se arriesga en su empeño por evitarse conmigo el jeroglífico, solamente piel, solamente carne.
Vuelve el de antes, y a ese ya le había dado varios votos y confianzas, no siento el impulso de la apuesta por nombres propios ya conocidos, aunque es la soledad la que duda, y desgasta.
Necesito de lo malo, y eso nadie lo comprende.
Las mañanas o las horas son albergues donde replantearse si seguir o no con el procedimiento, por lo menos evitar que todo este castigo siga agrietando mis manos.
Cuando alguien se siente incomunicado, cuando a alguien algo le falta, es un hecho.
Brota de mí la lápida fría y su epitafio invernal; memorizamos cada trayecto que un día nos llevó a malos gestos, a arduas cicatrices.
Y cuando llevas a cabo una decisión de tal altura, pasadas las horas, bostezas, no por cansancio sino por somnolencia y jerarquía en haberlo evitado, ahora la duda es del posible "perdón"; pero de qué perdón he de hablar si no soy yo la de la culpa, no hay garantías.
Me vuelvo casi famélica donde antes era algodón y casi azúcar, el brillo de porcelana enjaulado en falsa hombría.
Parece que no tiene miedo, no anida en él la posible y futura condena, y yo mientras sigo masajeando versos a ver si así se me pasa el dolor de poleo y menta.
Siento que soy indescifrable, o quizá nadie se arriesga en su empeño por evitarse conmigo el jeroglífico, solamente piel, solamente carne.
Vuelve el de antes, y a ese ya le había dado varios votos y confianzas, no siento el impulso de la apuesta por nombres propios ya conocidos, aunque es la soledad la que duda, y desgasta.
Necesito de lo malo, y eso nadie lo comprende.
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