Trastos viejos que entorpecen mi saliva al recordar tus besos,
y esas caricias que paulatinamente voy deseando que se hagan realidad.
El no tenerme en cuenta se construye mientras tanto,
Y sin poco pero con tanto,
al tacto...
ella podrá presumir de ti.
Dime si me rondas en la virtud del relato a modo de conquista,
si prestas atención a mis llantos fatídicos...
y como una orquesta derivada a la soledad:
ojalá...si pinta nublado,
no me pierdas.
¿Cómo se pasa de largo sin pasar? ¿Cómo detenerse en lo imparable? ¿Cómo frecuentar lo infrecuente?
ResponderEliminar